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Abrió sus puertas
al turismo en Colonia Se inauguró en Colonia el museo Naufragios y
Tesoros, declarado de interés turístico por el Ministerio de Turismo. El
edificio, ubicado en las cercanías del Real de San Carlos, incluye una
reconstrucción tamaño natural de un barco pirata. El museo se encuentra en la Calle de los
Argentinos y Roger Balet,
a 300 metros de la histórica plaza de toros. Se trata de una versión renovada
y ampliada del que funcionara en Punta de Este hasta el año pasado. Por sus características, puede hablarse de un
museo único en Sudamérica. Incluye la reproducción tamaño natural de un
antiguo galeón, de 35 metros de largo, que puede ser recorrido por sus
distintas cubiertas para apreciar las condiciones de vida que tenían a bordo
los antiguos navegantes. Se trata de un emprendimiento privado de capitales
españoles, realizado en un predio de media hectárea con más de 2.000 metros
cuadrados edificados. Para comodidad de los visitantes, tiene un
estacionamiento para 80 vehículos. "Incorporamos microcines,
cafetería, espacio para niños y una piscina que permite apreciar los trabajos
de arqueología subacuática. Tiene además una zona dedicada a los rescates en
Colonia y otra que muestra los que hicimos en Montevideo", dijo a El
País el curador del museo, Rubén Collado. Hay maquetas nuevas sobre barcos emblemáticos que
se hundieron en el Río de la Plata, entre ellos el Graf
Spee. "Y por supuesto, los elementos originales que
recuperamos de naufragios ocurridos en las costas uruguayas durante el siglo
XVIII", añadió el buscador de tesoros. FUTURO. "Mi tarea en el museo es la de asesor
histórico, pero una vez que termine mi trabajo, me voy a dedicar al rescate
del Lord Clive", señaló Collado, confirmando
que su pasión por el buceo en antiguos naufragios continúa intacta, aún
cuando ha dedicado la mayor parte de su vida a esa actividad El Lord Clive es un
barco inglés de cuatro puentes que se hundió frente a la Colonia del
Sacramento en 1763, tras una cruenta batalla con los españoles que tuvo lugar
el 6 de enero de ese año. El episodio es considerado la primera invasión
inglesa al Río de la Plata, aunque frustrada en este caso por la acción
devastadora de los ejércitos españoles de la Colonia. El Lord Clive, cuyo
nombre original era HMS Kingston, había llegado al Río de la Plata al mando
del capitán Robert Macnamara,
quien comandaba una flota de poderosos barcos de guerra con la intención de
atacar Buenos Aires. Su escala en Colonia frustró lo que podría haber sido
una batalla que cambiara el curso de la historia. FUENTES: UVM Y “EL PAÍS” Fecha: 13/12/07 |
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Piezas históricas navales sustraídas retornaron de Bélgica y están bajo custodia |
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Ya están felizmente
en Montevideo piezas navales históricas que habían sido robadas del lugar
transitorio donde se hallaban depositadas para su conservación sumergidas en
agua de la bahía. Son piezas de madera labradas que integran un lote de tres
que habían salido a flote por efecto de la agitación de las aguas y fueron
encontradas en la costa durante los trabajos de dragado para el proyecto de
ampliación de la Terminal de Contenedores Cuenca del Plata. En efecto, la
Terminal TCP está construyendo en la actualidad el muelle de 350 metros de
largo -prolongación del actual de 288 metros- para lo cual contrató los
servicios de dragado a la empresa belga Jan de Nul NV para dragar el pozo de 27 metros de profundidad
por 350 metros de extensión y por 40 metros de ancho donde será levantado
este muelle. Más aun Jan de Nul
NV, empresa belga de dragados, actualmente se encuentra en la fase de rellenamiento de ese foso con arena traída del Banco
Arquímedes. Las piezas
recuperadas conforman una parte del mascarón de
proa de una embarcación española del siglo XVIII hundida en nuestras aguas. Para sorpresa de
todos, en esa devolución desde Bélgica, también retornó otra pieza - una pazteca de tres roldanas - de
de 0.50 centímetros de alto por 0.40 de ancho, también de enorme valor
histórico. Como se recordará dos de estas piezas bicentenarias habían sido
sustraídas tiempo atrás, lo que llevó a que la empresa Terminal Cuenca del
Plata formulara la enuncia correspondiente ante la Prefectura del Puerto de
Montevideo. Sobre este desagradable
episodio, dimos amplia información el lunes pasado señalando la destacada
actuación de las autoridades de la Prefectura del Puerto de Montevideo en su
esclarecimiento y la enérgica acción de la jueza Dra. Vera Barreto. Una de las
piezas fue recuperada inmediatamente y la otra, que fuera enviada a Bélgica,
retornó a Montevideo por avión este pasado sábado. Sobre el suceso
tan auspicioso por cierto que es la recuperación de estas piezas tan valiosas
y que pone atrás la desgraciada acción delictiva, nuestra página mantuvo
contacto con representantes de la Terminal Cuenca del Plata quienes
confirmaron en primer lugar la recuperación de las piezas. Fueron además
enfáticos en señalar que ningún integrante de la empresa fue responsable de
ese hecho ni directa ni indirectamente. Por otra parte, esto ha quedado
claramente demostrado en las diligencias oficiales llevadas a cabo por los
funcionarios de la Prefectura del Puerto de Montevideo y por las autoridades
judiciales participantes. Las piezas recuperadas
ya se encuentran sumergidas en agua proveniente de la bahía dentro de un
recipiente especialmente construido a los efectos de su tratamiento y
conservación, protegido por rejas, dentro de la propia Terminal de
Contenedores TCP. Con las piezas retornadas vino también una pazteca o roldana, vaya a saber
de qué nave antigua. Se nos ha dicho
que las características y peculiaridades de estas piezas, obviamente por
haber estado bajo las aguas de nuestro puerto durante casi 200 años, exigen
procedimientos especiales tendientes a su diagnóstico y estabilización. Estas
operaciones ya han sido implementadas y ejecutadas en sus etapas primarias
(conservación en agua, desalinización, análisis de contenidos de las maderas
y estudios comparativos) según expertos. Parte de este
material lo rescatamos de la conferencia ofrecida días pasados por el
Profesor Dr. Manuel Martín Bueno. En este acto el
Profesor Martín Bueno señaló, según informe del Dr. Juan Carlos Oribe Stemmer, que el mencionado mascarón
de proa podría pertenecer a la corbeta española "La Atrevida". Esta
embarcación formaba parte de la expedición del Brigadier Malaespina
entre los años 1779 y 1804 y que fuera hundida por los españoles para evitar
su caída en manos de los ingleses durante su invasión en febrero de 1807. Si
así fuera, su valor patrimonial sería de relevancia. Todas las piezas
recuperadas fueron recibidas por la Prefectura del Puerto de Montevideo y al
promediar la tarde del sábado fueron entregadas a los responsables de la
Terminal Cuenca del Plata. FUENTE: EL PAÍS
DIGITAL FECHA:
11/09/2007 |
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Dos hurtos de piezas históricas marítimas de enorme valor pusieron en evidencia la precariedad del control que se tiene sobre estas antigüedades. Algunas de ellas son de la Armada Real Española y el mortero robado en Colonia es del siglo XVI. Ayer volvieron a Uruguay el mascaron de proa de un navío de guerra de la Armada Real Española que estuvo 200 años sumergido y que fue hallado durante las tareas de dragado de la Terminal Cuenca del Plata y también una vigota, que es una gran pieza redonda de madera por donde se pasaban las cuerdas del barco. Ahora se espera que una tercera pieza sea devuelta a Uruguay. Fueron robadas el 16 de julio de un depósito donde se les hacía un trabajo de recuperación. Quien los hurtó fue el mismo ingeniero belga que estaba a cargo del dragado. El ingeniero los había enviado a Bélgica por avión. Ahora volvieron a manos de Prefectura, aunque el ingeniero que los robó quedó en libertad luego de declarar ante la jueza Aída Barreto. EN COLONIA. Por su parte el intendente de Colonia lamentó el robo de la culebrina histórica de la sede de Prefectura de Colonia. El intendente Walter Zimmer, dijo que tomó conocimiento de la mala noticia en Antigua Guatemala donde se encontraba de gira. Calificó como "insólito" el hecho, por haber sido cometido en una dependencia de la Armada, y por el enorme valor patrimonial que significa. La culebrina es un mortero de bronce de 1,60 metros del siglo XVI, cuyo valor como antigüedad fue estimado en U$S 300.000. La culebrina fue hallada cuando se dragaba el puerto el 13 de agosto. Un día antes había sido encontrada una bombarda. Se trata de un cañón que pesa 300 kilos. Se estima que ambos pertenecían a la misma embarcación corsaria que por esas épocas fue hundida en la zona. Mientras tanto, el Consejo Honorario del Barrio Histórico junto con la dirección de Patrimonio elaboran un protocolo de atención para la bombarda, que fuera hallada por funcionarios de Hidrografía, cuando dragaban en la bahía de Colonia. La culebrina, desapareció la madrugada del martes, cuando una tormenta azotaba Colonia. El lugar donde se encontraba, en planta baja de la prefectura local, es de fácil acceso y aprovechando la falta de custodia, desconocidos consiguieron dar el golpe. Al momento todos los funcionarios de Prefectura, y los vecinos de la calle Florida, que viven frente al local fueron interrogados por si pudieran haber visto algo. También se indagó a coleccionistas y propietarios de fundiciones por si los ladrones intentaran venderla, pero esto no arrojó resultados positivos por el momento. 300: es el peso en kilos de la pieza de artillería que no se robaron. El mortero de bronce que se llevaron pesa menos: entre 30 y 40 kilos Fuente: Diario “El País” - Montevideo Fecha: 10/09/07 |
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POLÉMICA POR PATRIMONIO SUB
ACUÁTICO SE REACTUALIZA (2ª
parte) |
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La zona de la discordia Según Rubén Collado, la embarcación "Nuestra
Señora de Loreto" se encuentra a ELEMENTOS
RECUPERADOS POR RUBÉN COLLADO Cañón y balas Municiones de diverso calibre que pertenecieron a
distintas piezas de artillería. Al cañón se lo bautizó "Adán", por
ser el primero. Ancla de Fe La más grande que se transportaba a bordo y la
última esperanza que tenían los marinos de ponerse a salvo ante una tormenta.
Crucifijo de oro Una muestra de la religiosidad imperante en las
tripulaciones de la Real Armada. Una pieza que sorprendió a todos. ELEMENTOS
RECUPERADOS POR CUENCA DEL PLATA Motón Utilizado para deslizar los cabos con los que se
trincaban las velas y se ajustaban los aparejos de las embarcaciones. Vasija Un elemento frecuente en las bodegas de los buques
de guerra y carga, que servía para almacenar todo tipo de víveres y
elementos. Mascarón de proa Fragmento de una talla de madera que representaba
a un león rampante, típico en los barcos de guerra de la Armada Real. EL PRECIO DE
DESOBEDECER LAS ÓRDENES DEL REY FRAGATA. Nuestra Señora de Loreto era una robusta
nave de guerra de 600 toneladas, 40 cañones, TRIPULACIÓN. En su último viaje transportaba una
dotación de 300 hombres rumbo al puerto de El Callao, en Perú, siguiendo la
ruta del Estrecho de Magallanes, con órdenes expresas de no recalar en un
puerto intermedio, algo que ocurría frecuentemente con el pretexto de cargar
provisiones u otras mercancías. CARGA. Traía en sus bodegas unos NAUFRAGIO. Horas después de arribar al puerto, se
declaró un fuerte temporal con una crudeza pocas veces vista, que no le
permitió desembarcar, por lo que debió soportar la tormenta anclada en el
medio de la mar. El día 29 de mayo, golpeó la temida zona rocosa conocida
como "Punta de San José", frente al Club
Neptuno, perdiéndose allí para siempre. El comandante del Apostadero, Antonio
de Córdoba y Lasso, describió la magnitud de la tormenta: "Este ha sido,
señor, un temporal que no han visto los nacidos, y los tres días de él, tres
días de juicio. Pedían `Socorro` la Loreto y cuantas embarcaciones había
fuera, y a ninguna se podía socorrer, porque la mar eran montañas y el viento
se llevaba las gentes". ZONA. En su momento, el sitio estaba a una
distancia mucho mayor, pues con los años la ciudad le fue ganando terreno al
mar, por lo que muchos marinos perdieron la vida intentando ganar la costa a
nado o en botes que también se perdieron entre las olas. Fuente:
ANDRÉS LÓPEZ REILLY, EN EL PAÍS DIGITAL |
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POLÉMICA POR PATRIMONIO SUB
ACUÁTICO SE REACTUALIZA (1a.
parte) |
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Reflotan
polémica sobre la "Loreto" y otros buques naufragados Arqueólogos. Afirman que el barco, por el que el
Estado pagó, no está en el lugar indicado Un estudio asegura que "Nuestra Señora de
Loreto" no está en el lugar denunciado. Rubén Collado afirma lo
contrario y sostiene que, con el avance de la terminal de contenedores, será
"tapada por el cemento" con otros naufragios históricos. La ampliación de la terminal de contenedores del puerto
de Montevideo era una materia pendiente del país, y una exigencia que impone
el tráfico comercial del Mercosur. Sin embargo,
durante años un mojón silencioso obstaculizó el avance de las obras: un barco
español, naufragado en 1792, cuya existencia fue denunciada por el buscador
de tesoros Rubén Collado en 1986. Cuando Collado anunció el hallazgo, el Estado
respondió de forma inmediata declarando el casco "Patrimonio Histórico
Nacional", aún sin haberlo visto, y estando cubierto al menos por tres
metros de fango. Nadie pudo desde entonces, ver ese
"patrimonio", ni sacar provecho de él. Lo más controvertido fue que el casco quedó
afectado por una ley que no permite "alterar" el estado de los
bienes declarados "patrimonio histórico". Por ello, Collado inició
un juicio al Estado por incumplimiento de un contrato que había firmado con
Prefectura para recuperar el barco. Dieciséis años después, la Justicia le
dio la razón al particular, al que el Estado, todos nosotros, tuvo que
pagarle una suma cercana al millón de dólares. A mediados de los `80 Collado recuperó cerca de
600 lotes de la zona ubicada entre la dársena de contenedores y la Escollera
Sarandí: un ancla, un cañón, balas, zapatos, botellas, cerámicas, un
crucifijo de oro, un anillo de plata y una bacía de barbero como la que
utilizaba el Quijote como yelmo, entre otros elementos que sorprendieron por
su buen estado de conservación. Una vez que comenzó el juicio, los objetos pasaron
a manos de la Comisión de Patrimonio Histórico, Artístico y Cultural de la
Nación, que nunca les hizo tratamiento de conservación, por lo que muchos se
deterioraron o se perdieron para siempre. ARQUEÓLOGOS. La oportunidad de hacer un hallazgo
de valor en el área fue totalmente descartada por los responsables del estudio
de impacto arqueológico realizado en el marco de la obra de extensión del
muelle de escala y ampliación de la playa de contenedores de Terminal Cuenca
del Plata (TCP). El documento tiene más de un año de elaborado pero
fue presentado este jueves por el licenciado en arqueología Roberto Bracco y el catedrático español Martín Bueno, quienes
aseguraron que no existe ningún buque histórico en el área de referencia.
Concretamente, sostienen que Collado mintió al denunciar la existencia de la
"Loreto" y de otros barcos frente a la actual dársena de
contenedores. "A través de la intervención directa
realizada en el área asignada a la ubicación de Nuestra Señora de Loreto se
alcanzó el techo de roca a cota -5/ El registro instrumental realizado indica la
presencia de "un conjunto de elementos menores", esparcidos y
desagregados en el lecho marino, y que la zona es un área de
"desechos" de diferentes épocas. Allí se hallaron muchos elementos durante las
prospecciones realizadas por estos profesionales, entre otras cosas botijas y
motones por los cuales pasaban los cabos con los que se trincaban las velas
de las antiguas embarcaciones, así como un fragmento de un mascarón de proa (originalmente un león rampante), como
los que llevaban los barcos de guerra de la Armada Real española. DURA RÉPLICA. Collado ya nada tiene que ver con la
"Loreto", pero las acusaciones de Bracco
y Bueno no lo dejan bien parado. Consultado por El País, el buscador de tesoros
cuestionó que ambos profesionales trabajen para TCP. "Nadie duda que la
terminal se tiene que ampliar. Lo necesita la empresa, el país y la región. Y
es claro que la `Loreto`, declarada Monumento Histórico Nacional, siempre fue
un problema. Pero no se puede avanzar de esta forma, en base a
mentiras", respondió Collado. El buscador de tesoros cuestionó muchos aspectos
del estudio de impacto arqueológico. Dijo, por ejemplo, que se utilizaron caños de unos
tres metros para llegar al casco, introduciendo un buzo en su interior, luego
de vaciarlo con una sorbona que aspira el barro.
Sin embargo, sostuvo, se aprecia en las fotografías que acompañan al informe
que los tubos se introdujeron menos de dos metros en el lecho marino, cuando
según Collado, el casco tiene por encima unos cuatro metros de fango. El buscador de tesoros dijo que en 1991, estando
el juicio en marcha, un equipo de buzos de la Armada trabajó durante varios
días en el área para avalar sus dichos, y que tiene un documento firmado por
un escribano de Prefectura que certifica la existencia del casco. También se mostró molesto por la actitud de Martín
Bueno, a quien, dijo, se lo puede ver en un vídeo de mediados de los `80
elogiando el estado de conservación de los lotes por él recuperados. El hecho de que los elementos se encontraran
"protegidos" por una gruesa capa de barro, que impide la acción
destructora de los microorganismos, permitió que se realizaran sorprendentes
descubrimientos: zapatos de marino y botas de caballero en perfecto estado de
conservación, un jarrón con carozos de aceitunas en su interior y una olla
que despedía olor a guiso si se le raspaba el fondo, luego de 200 años de
haberse perdido en las turbias aguas del Río de la Plata, indicó. Collado dijo que "por lo menos hay seis
barcos en la zona" y que Roberto Bracco
"no sólo nunca buceó", sino que además "trabajó en el pasado
para los buscadores de tesoros". También indicó que tiene un reclamo
judicial por otro barco histórico, "La Visitación", que se
"encuentra a unos Las cifras 215 son los años que han pasado desde el naufragio
de la "Loreto". Desde entonces, el barco no ha dejado de ser
noticia. 600 son los lotes que rescató Rubén Collado en la
década del `80, muchos de los cuales se deterioraron o perdieron para
siempre. Fuente: ANDRÉS LÓPEZ REILLY, EN EL PAÍS DIGITAL FECHA: 30/08/2007 |
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Juan Antonio Varese La mayor parte de los hallazgos arqueológicos
subacuáticos que se realicen cerca de la bahía de Colonia, así como los
ocurridos en las cercanías de la bahía de Montevideo o en la bahía de
Maldonado, son de gran valor histórico porque tienen relación directa con su
historia. Un barco hundido lejos de la costa o de las rutas
de aproximación a los puertos puede o no tener que ver con la historia del
lugar, pero un barco hundido en las inmediaciones de un puerto (y más si se
trata del de Colonia en el puerto deportivo, que tiene muy poco calado) de
seguro que tiene que ver con la historia del lugar. Las piezas rescatadas del agua (océano o río)
tienen gran valor arqueológico. Según el lugar donde fueren rescatadas hay
que tomar en cuenta el estado de conservación y evitar que las piezas de
metal se desintegren al quedar en contacto con el aire. Seguramente la bombarda que tiene una
identificación con la palabra "portugueza",
se mantenga en buen estado porque el agua de río es dulce y no se desgasta
tanto como las piezas que están en las aguas oceánicas. No resulta fácil calcular el valor económico de
piezas rescatadas. Pero se da la paradoja de que valen mucho si se encuentran
pocas. Si se hallaran 10 monedas de oro valdrían mucho, pero si se
encontraran 10.000 valdrían unitariamente mucho menos. Las bombardas en sí no tienen gran valor
económico, pero tienen un incalculable valor histórico y patrimonial. Fuente: Diario “El País” Fecha: 17/08/07 |
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Detuvieron dragado en el puerto para buscar otros
objetos Apareció otra pieza de artillería en el Río de la
Plata. Sería de la misma embarcación a la que pertenecía la bombarda que se
encontró el lunes. El hecho hizo que se suspendiera momentáneamente el dragado
que se está realizando en el puerto deportivo de Colonia. Los funcionarios de la Dirección de Hidrografía se
encontraron con esta pieza a media mañana de ayer y los investigadores no
salen de su asombro debido al valor de las piezas encontradas. El nuevo hallazgo fue identificado en principio
como un cañón corto, que podría haber sido ubicado en la proa de la fragata
portuguesa Keen Mann IV.
Mide 84 centímetros de largo y 27 de ancho, tiene una boca pequeña y está
fundido en cobre, al igual que la pieza de artillería desenterrada del fondo
del río el lunes. No tiene ninguna inscripción. La bombarda de bronce que apareció el lunes
llevaba la inscripción de la fragata portuguesa Keen
Mann IV y estaba fechada en 1818. La pieza encontrada ayer durante las tareas de
dragado se encuentra, también, en perfecto estado. Ambos hallazgos son considerados como los más
importantes que se hayan concretado en la Colonia del Sacramento. Durante todo el día de ayer los técnicos
recogieron datos sobre las piezas. No se descarta que en la zona pueda haber
más elementos como estos. Por eso se decidió parar el dragado en ese lugar. Tanto la bombarda como el cañón permanecen a bordo
de la draga de la Dirección Nacional de Hidrografía. De acuerdo a las
recomendaciones de los técnicos, fueron colocadas dentro de un tanque con
agua del río, para evitar que se deterioren. Es mejor conservarlas en agua y
no al aire libre. En las próximas horas se determinarán los pasos a
seguir y no se descarta que puedan realizarse excavaciones en el lugar. Los comentarios de los entendidos sobre los
hallazgos son contundentes: "una joya con un significado notable". Fuente: Diario “El País” Fecha: 15/08/07 |
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Se trata de la batalla de San Pedro, ocurrida el 7 de junio de 1807. Especialistas encontraron vestigios de un
sangriento combate que se libró entre soldados ingleses y partidarios de la
corona de España. Se trata de la batalla de San Pedro, ocurrida el 7 de junio
de 1807. Colonia del Sacramento – Durante años, los
pobladores de Colonia jugaron con extraños
objetos de plomo encontrados en la Pampa charrúa. Lo que no
sabían esos habitantes es que los vestigios se trataban de una guerra
napoleónica librada hace más de doscientos años en medio del Río de La Plata.
“Fue una matanza que se saldó con más de cien
muertos en menos de media hora. Los invasores habían mandado un comando de
elite mientras que los españoles tenían tropas sin experiencia que recién
habían sido reclutadas”, contó el historiador Diego Lascano, de 44
años. Con el apoyo
financiero de una fundación bancaria y de la embajada británica de Uruguay,
se harán ahora importantes excavaciones en la zona, dotadas con un
presupuesto de 8.000 dólares, con la esperanza de abrir un museo.
Desgraciadamente, de las abundantes cosechas de plomo, los campesinos no
conservaron más que una decena de objetos. La mayoría se fundió para hacer
plomadas de pesca, otros simplemente se tiraron. Fuente:Perfil.com |
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Características
Técnicas FARO COLONIA DEL SACRAMENTO Número consecutivo e
internacional: 146 G0756 Ubicación: Río de la Plata Lat. S Long.
W: 34ª28`22``// 57ª51`06`` Estructura : Torre circular de mampostería Elevación sobre el nivel del mar:
34.0 Alcance Nominal en millas náuticas: 6.4, Alc.
Geogr. 16. Historia del Faro La historia del Faro comienza a
fines del siglo XVII pero no como faro sino como el convento de San
Francisco. Construcción Portuguesa de 1695
bajo orden de los terciarios franciscanos; con paredes de piedra y cal de
alrededor de 90cmts de ancho; cal cuyos pólipos la identifican como traída de
Río de Janeiro. No obstante otros historiadores ubican su construcción original
en 1683. Este convento fue destruido en
momentos en que Colonia; luego de un sitio de un año; cae una vez más en
poder de España (1705) ; pero a pesar de la destrucción queda uno de los
muros, el exterior; que es el mas antiguo del país. Por una serie de planos de la
época; se sabe que a los frentes de este histórico monumento hubo desde
mediados del siglo XVIII una capilla venerando a Nuestra Señora de la
Concepción, al que pertenecen los cimientos y el falso atrio que quedó entre
el adoquinado de la calle. En 1793 corriendo el mes de
noviembre; se destruyó parte del Convento a causa de un incendio de comienzos
desconocidos y allí se plantea el problema de los españoles: si restaurar
ésta o la Iglesia Matriz. Finalmente Rodríguez Cardozo
toma la restauración de la Matriz; estudiando sus torres, techo y sacristía;
El Convento no se utiliza hasta 1857 cuando se levanta el Faro, vigía
permanente de los navegantes que entran y salen de Colonia. Hasta ese momento los navegantes
que cruzaban frente a estas costas se orientaban por un fanal que había sido
colocado al tope de una de las torres de la Iglesia Matriz, en agosto de
1785, que se mantenía con un impuesto de medio real por habitante. En 1857 se acondiciona el Faro y el Sr. Michel Elgue instala la primer máquina que comienza a prestar servicios el 24 de
enero de ese año. Sus datos técnicos señalan que
tiene una altura de 34 metros sobre el nivel del mar y un alcance lumínico de
ocho millas. Su intensidad luminosa es de 620
candelas y su característica es de un destello rojo cada nueve segundos. Funciona con un sistema de
válvula solar y un sistema de llama abierta producida por gas acetileno.
Desde entonces (1857) las instalaciones sirvieron como cárcel para presos políticos; lazareto
en epidemias de cólera y viruela e incluso más hacia nuestros días se instaló
un restaurante. El 1º de agosto de 1873 a las
22:00 horas se incendió la farola en momentos en que el cuidador Sr. José Otondo limpiaba las lámparas de kerosene
de la torre; al explotar una de ellas se prende fuego la escalera y toda la
armazón de madera. A pesar de la valerosa actuación de Ambrosio Ollola que subió por el costado de la torre con una soga;y logra bajar al
infortunado farero este muere dos
horas después. En 1918 el Sr. Modesto Feal, peón del Faro se arroja de la parte superior;
cayendo al pie de ella. Desde 1933 se halla bajo la jurisdicción de la Armada
Nacional,dependiendo sel Servicio de Iluminación y Balizamiento (SERBA) . Las dos muertes ocurridas en el Faro
hicieron que en un tiempo los lugareños lo denominaran" La Farola
Trágica". Fuentes: SERBA, portalx.com.uy. y propias. Fecha: 22/01/07 |
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PROXIMAS
CONFRENCIAS DE LA ACADEMIA DE HISTORIA MARITIMA Y FLUVIAL |
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Las disertaciones que se realizarán en su Sede Social “Museo Casa de los Ximénez”, Rambla 25 de Agosto de 1825 N°
580. Las conferencias a exponer serán las siguientes: Jueves 23 de Noviembre 18:00 horas
Expediciones y viajes marítimos
germánicos inéditos que
recalaron en Montevideo en el Siglo XIX: III. El viaje de Friedrich von Weech durante la ocupación
brasileña y su crónica de Montevideo(1825); IV. La expedición antártica ballenera y foquera
de Eduard Dallman a bordo
de la GRÖNLAND (1873-1874): V. La expedición científica de Georg von Neumayer a bordo del buque
oceanográfico GAZELLE (1874-1876); VI. La expedición comercial austrohúngara de Arthur Müldner a bordo
de la ALBATROS y su crónica de Montevideo (1886); VII. El viaje del comerciante Moritz Schanz a bordo de la PORTO ALEGRE y su crónica de
Montevideo (1890)” A cargo del Académico Doctor Carlos A. Bauzá “Testimonio de un náufrago inglés durante la Cisplatina” Académico Escribano Juan Antonio Varese “50 Años de la Incorporación de los PBM Martin
Mariner a la
Aviación Naval” Miembro Supernumerario Sr.
Nelson Acosta. Fuente: Academia de Historia Marítima y Fluvial Fecha: 23/11/06 |
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HISTORIA MARITIMA |
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Ya está a la venta el
libro "Historias del Uruguay Marítimo del Siglo XX" Informamos a Es una buena oportunidad para acceder a un libro ameno, con excelente
información sobre las historias de naufragios y tragedias en nuestras costas
en el presente siglo. En Historias del Uruguay Marítimo en el Siglo X, Gilmes
rescata acontecimientos que forman parte de la memoria colectiva de los
uruguayos, como los episodios que acontecieron a las naves Montevideo y Maldonado , que pusieron al país en el tapete de las
noticias bélicas durante Para su adquisición comunicarse con Elena Liberti
Telef.:1901 436, Ruben Siboldi Telef.:1901 365 y
Enrique Ardito: Telef. 1901 591. Póngase en contacto con Torre del
Vigía
a torredelvigia@movinet.com.uy |
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Academia de
Historia Marítima y Fluvial |
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Casa de Manuel Ximénez
y Gómez
Su antiguo propietario, Manuel Ximénez y
Gómez, llegó a Montevideo hacia fines del siglo XVIII, dedicándose
fundamentalmente al ramo de panadería y almacenaje. Posiblemente hacia 1819, en la época de la dominación portuguesa de De considerables dimensiones, las dos plantas rematan en un clásico
mirador. La fachada tiene una gran sobriedad, al igual que su interior. En
claro su estilo neoclásico del primer cuarto del siglo XIX. Perteneció luego a Francisco Aguilar, a Adolfo Pastori,
y más tarde a Jaime Cibils y sus descendientes.
Convertida en casa de inquilinato, fue expropiada por el Estado en 1946 y
restaurada, pasó a depender del Museo Histórico Nacional. Desde 1995, en su
planta baja (en donde destacan la capilla y los patios) funciona la Academia de Historia Marítima y Fluvial. Contacto: Rambla Veinticinco de Agosto
de 1825 Nº 586 – CP 11100 - Montevideo - Uruguay - (+598 2) 915 8705 |
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Enlaces de
interés sobre museos e Historia marítima |
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§
§
Academia de Historia Marítima y Fluvial (clic aquí) –
(requiere contraseña) §
Historia de la Prefectura Nacional Naval (clic
aquí) §
Página de la Aviación Naval en Memorias del Tiempo de Vuelo (clic aquí) §
Museo Naval de §
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